La Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE) y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA) han puesto en marcha la campaña “El poder del ejemplo familiar”, la iniciativa elegida este año para concienciar y prevenir las dolencias de espalda entre los estudiantes en España.
La propuesta, desarrollada con el apoyo de la Fundación ASISA, se centra en que los hábitos se transmiten en el entorno doméstico. Destaca que los menores tienen 6,7 veces más probabilidades de practicar ejercicio físico cuando sus progenitores también lo hacen. Por ello, se apela directamente a las familias para que integren rutinas saludables que contribuyan a evitar el dolor de espalda a lo largo de toda la vida y, si este aparece, a adoptar comportamientos que acorten la duración de los episodios.
“Entre los muchos efectos saludables que hacer ejercicio de manera regular ha demostrado científicamente destaca la reducción tanto de la duración de los episodios de dolor de espalda como del riesgo de padecerlos”, ha indicado al respecto el director de REIDE y miembro de la Unidad de la Espalda del Hospital HLA Universitario Moncloa de Madrid, el doctor Francisco Kovacs, quien ha añadido que “durante la infancia es más fácil adquirir el hábito”.
En la misma línea, ha señalado que “en esa fase de la vida se consolidan más los comportamientos que se imitan que los consejos que se reciben”, de modo que “el ejemplo familiar es determinante”. La campaña incide en que el dolor lumbar constituye la principal causa de discapacidad a escala mundial y que haberlo sufrido en la niñez o en la adolescencia incrementa la probabilidad de padecerlo de forma crónica en la edad adulta.
El proyecto recuerda que durante estas etapas tempranas es posible incorporar estilos de vida que disminuyen el riesgo de desarrollar dolor de espalda y de que este se cronifique. Entre ellos figuran mantenerse activo físicamente, evitar permanecer sentado largos periodos, realizar ejercicio de manera habitual y, si se presenta dolor, no recurrir al reposo innecesario, sino conservar el mayor nivel de actividad que resulte tolerable.
Hábitos familiares y cambios progresivos
Para lograr que estas pautas se integren en el día a día, se anima a los padres y madres a introducir modificaciones realistas, asumibles y graduales en la organización familiar. La campaña propone ir más allá de las recomendaciones verbales y “predicar con el ejemplo”, incorporando más movimiento en las actividades diarias compartidas y reduciendo el tiempo sedentario de todos los miembros del hogar.
Asimismo, se subraya la conveniencia de establecer pausas activas, levantándose aproximadamente cada 50 minutos para estirarse, caminar o moverse; facilitar que los hijos experimenten con diferentes disciplinas deportivas hasta encontrar aquellas que más les atraigan; actuar de forma adecuada ante un episodio de dolor de espalda y saber en qué situaciones es necesario acudir al médico, reconociendo los signos que pueden indicar una patología grave o que requieren una valoración profesional.
“Las familias desempeñamos un papel fundamental en la adquisición de hábitos saludables desde la infancia”, ha insistido la presidenta de CEAPA, María Sánchez, que ha agregado que “pequeños gestos cotidianos” contribuyen “a prevenir problemas de salud que pueden acompañarles durante toda la vida”. “La prevención del dolor de espalda empieza en casa y, por eso, es tan importante que las familias dispongamos de información y recursos que nos ayuden a educar en estos hábitos desde edades tempranas”, ha explicado.
La campaña subraya además la relevancia de trasladar este mensaje porque, entre los 13 y los 15 años, alrededor del 69 por ciento de las chicas y el 51 por ciento de los chicos ya han sufrido algún episodio de dolor de espalda. A partir de los 15 años, la frecuencia de estos cuadros se aproxima a la observada en la población adulta.