Cientos de ceutíes afincados en Madrid se han concentrado este miércoles ante el Congreso de los Diputados para reclamar “soluciones inmediatas” y exigir responsabilidades al Gobierno central.
A la llamada han acudido numerosos ceutíes de diferentes generaciones residentes en la capital, respaldados por miles de ciudadanos de otros puntos de España que han querido sumarse a la movilización.
Desde bastante antes de las 20:00 horas, la Puerta de los Leones del Congreso permanecía acordonada con vallas y un amplio despliegue de agentes de la Policía Nacional.
Una multitud de banderas de España y de Ceuta ha teñido de rojo y gualda la Plaza de las Cortes, mientras miles de asistentes entonaban lemas como “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, “no es inmigración, es invasión” y “un caballo nunca se rinde”.
Buena parte de los ceutíes concentrados frente a la Cámara Baja insistía en que su prioridad era reclamar una salida a la crisis y mantener la protesta al margen de partidos, aunque ese propósito ha resultado complicado.
En los primeros compases de la cita, mientras algunos grupos coreaban consignas como “Pedro Sánchez hijo de Puta” o “Sánchez a prisión”, los ceutíes que abrían la marcha con una gran pancarta han intentado pedir que se abandonaran esos gritos contra el Ejecutivo.
Pese a ello, las proclamas dirigidas contra los miembros del Gobierno han continuado escuchándose durante toda la tarde.
Entre los asistentes se encontraba Francesco Grugni, italiano residente en Ceuta, que ha acudido a la concentración porque quiere evidenciar que, a su juicio, la verdadera imagen de la ciudad es la de “una ciudad abierta a las cuatro culturas” en la que tiene cabida cualquiera “sea de la inclinación política que sea”.
También se han acercado Ana, Clara y Claudia, tres amigas madrileñas que han explicado que participan para defender la “unión entre españoles y no una política”. Las tres jóvenes han añadido que, con este tipo de movilizaciones, esperan que “los españoles despierten y los políticos dimitan”.
Pedro y Jaime han llegado a las inmediaciones del Congreso junto a su grupo de amigos, todos ceutíes residentes en Madrid y vestidos con camisetas del club de fútbol ceutí. “Estamos aquí para defender la ciudad que nos ha visto nacer y crecer”, señalan, y subrayan que no reclaman nada “raro”, sino la misma seguridad que consideran garantizada en cualquier otra ciudad española.
Estos jóvenes insisten en que los ceutíes arrastran “un gran sentimiento de pérdida” que, según relatan, se ha intensificado tras lo ocurrido los días 30 y 31 de julio, aunque recuerdan que es una sensación que viene “de lejos”.
En cuestión de minutos, la Plaza de las Cortes se ha llenado por completo y la multitud se ha extendido hasta la Plaza de Neptuno, donde la marea humana se mezclaba con quienes se dirigían a la concentración convocada en Cibeles.
A medida que avanzaba la tarde, los cánticos contra el presidente del Gobierno y el ministro del Interior se han ido haciendo más frecuentes y sonoros. Paralelamente, entre la multitud han ido apareciendo personas con camisetas del grupo Núcleo Nacional, así como figuras conocidas como Daniel Esteve, fundador de Desokupa, o el comisionista Víctor de Aldama.
Uno de los instantes de mayor tensión se ha producido antes del arranque oficial de la concentración. Un grupo de asistentes ha increpado a periodistas de “La Sexta” y “TVE” al grito de “mentirosos” e incluso ha intentado arrebatarles los micrófonos. La Policía Nacional desplegada en la zona ha tenido que intervenir ante los empujones y los continuos insultos dirigidos a los informadores.
La Policía carga con pelotas de goma para dispersar la protesta
La Policía ha terminado dispersando con pelotas de goma a parte de los manifestantes que se encontraban frente al Congreso de los Diputados.
Aunque la protesta había arrancado de forma pacífica, en torno a las 21:20 horas el ambiente ha empezado a enrarecerse. Un sector de los asistentes ha comenzado a dirigir cánticos y mensajes contra los agentes desplegados.
Al grito de “con los moros, no hay cojones” cientos de manifestantes han empezado a encararse con las fuerzas de seguridad presentes en el dispositivo.
La tensión ha ido en aumento y un grupo de personas ha comenzado a lanzar objetos contra los policías. Los agentes han respondido utilizando gases lacrimógenos y disparando pelotas de goma para dispersar a la multitud y tratar de recuperar el control de la zona.