El Gobierno de Malta ha "tomado nota" de la decisión judicial que absuelve al magnate de los medios Yorgen Fenech de los dos delitos de complicidad y conspiración por supuestamente ordenar el asesinato de la reconocida periodista Daphne Caruana Galizia en 2017.
"En relación con este mismo caso, varias personas ya han sido investigadas, procesadas y condenadas a largas penas de prisión. El Gobierno mantiene su compromiso de garantizar que las instituciones impartan justicia. En esta coyuntura delicada, el Gobierno insta a actuar con prudencia respecto a los comentarios públicos que podrían causar más perjuicio que beneficio", ha señalado en un comunicado.
Del mismo modo, el Ejecutivo ha reiterado su "compromiso de continuar las reformas para fortalecer aún más el estado de derecho". "Todas las instituciones seguirán contando con el pleno apoyo del Gobierno en el ejercicio de su labor", ha agregado.
El veredicto se ha producido después de que el jurado declarase este miércoles no culpable al empresario, por ocho votos frente a uno, en los dos cargos que pesaban sobre él por complicidad y conspiración, tras unas ocho horas de deliberaciones en el tribunal.
Las pesquisas apuntaban a que el hombre de negocios habría abonado presuntamente unos 150.000 euros a los sicarios encargados de asesinar a la reportera, que meses antes de su muerte había destapado la existencia de una sociedad opaca radicada en Emiratos Árabes Unidos, denominada 17 Black, vinculada a Fenech y utilizada presuntamente para canalizar comisiones ilícitas hacia altos responsables del Gobierno maltés.
Caruana Galizia, una de las periodistas más influyentes del país, fue asesinada con un coche bomba el 16 de octubre de 2017, a los 53 años, en las inmediaciones de su vivienda en Bidnija. En el momento del atentado, investigaba un caso relacionado con los Papeles de Panamá y con supuestos sobornos procedentes de 17 Black que se habrían desviado a empresas pantalla controladas en Panamá por el jefe de gabinete del ex primer ministro Joseph Muscat, Keith Schembri, y el entonces ministro de Turismo, Konrad Mizzi.