La asociación de ganaderos Agromuralla insta a la industria láctea a revisar al alza los precios fijados en los contratos actuales ante una coyuntura que califica de "catastrófica y excepcional", provocada por unos costes de producción que "no paran de subir".
Desde la organización recuerdan que ya en julio denunciaron que la industria "haga oídos sordos a lo que está ocurriendo en el sector ganadero y se escude en que sus resultados económicos no le permiten subir los precios", pese a lo que consideran un incumplimiento de la ley de cadena alimentaria, que impide formalizar compras por debajo de los costes reales.
Agromuralla detalla que las explotaciones se ven golpeadas, por una parte, por el encarecimiento del gasóleo, que se sitúa en torno a un 25% por encima de los niveles previos al inicio del conflicto en Oriente Medio y, por otra, por los efectos combinados de la ola de calor y la sequía prolongada, que agotan los pastos y reducen la producción.
"Esta es la pescadilla que se muerde la cola. Si los pastos se secan, hay que comprarlos y esto se va directo a engrosar los costes", explica la presidenta de Agromuralla, Noelia Rodríguez. "Pero es que además también, con el calor, las vacas se encuentran más apáticas, con una producción que baja en torno al 23%. Si siguiéramos la ley de oferta-demanda, deberíamos vender nuestra leche a mucho más", argumenta.
"El sector está cansado, pero mantiene el pulso, que no nos pongan a prueba", subraya Rodríguez, que reclama igualmente a la Consellería do Medio Rural que tome "cartas en el asunto" ante "una vulneración de la ley por parte de la industria que estaría empujando a las ganaderías a abandonar la actividad".