Estas son las principales conclusiones del informe de Ceuta: “guiado activo” marroquí, un plan para colapsar la frontera y una alerta sobre el CNI

Las conclusiones del documento al que ha accedido DEMÓCRATA descarta que la entrada masiva fuera espontánea, identifica una planificación previa y describe una táctica destinada a saturar primero el sistema fronterizo y reducir después la capacidad de respuesta de España

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Decenas de migrantes asentados en la playa del Trampolín, a 31 de agosto de 2026, en Ceuta (España). Marcos Moreno - Europa Press

Decenas de migrantes asentados en la playa del Trampolín, a 31 de agosto de 2026, en Ceuta (España). Marcos Moreno - Europa Press

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DEMÓCRATA ha tenido acceso al informe y pone la lupa sobre las tres páginas de conclusiones del informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) sobre la entrada masiva registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. El documento, remitido a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, dibuja un episodio muy diferente al de una crisis migratoria convencional.

El análisis policial sostiene que no se trató de un acontecimiento incidental, ocasional o espontáneo. Las conclusiones describen un proceso dividido en varias fases, preparado con antelación y ejecutado mediante una combinación de mensajes virales, movimientos coordinados, facilitación de rutas y una actuación sobre el terreno que incluyó, según el informe, el “guiado activo” de personas por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos.

El informe no identifica expresamente a la persona o autoridad que habría diseñado la operación. Tampoco establece una cadena de mando política. Sí concluye, sin embargo, que existieron una “autoría intelectual anterior” y otra “material simultánea”, y que la especialización observada estaba fuera del alcance de las organizaciones criminales conocidas por la Policía española en la zona.

Estas son las principales conclusiones del informe de Ceuta consultado por Demócrata.

No fue un episodio incidental ni espontáneo

La primera conclusión del CENIF es que la entrada masiva debe analizarse como un proceso completo, con una fase anterior, otra simultánea a los hechos y una tercera posterior cuyos efectos todavía permanecen.

“No se trata de algo incidental cuya generación pueda asociarse a un factor ocasional o espontáneo”, señala el documento al que ha accedido Demócrata.

Los investigadores comparan lo sucedido con otros episodios registrados en Ceuta durante 2021 y 2024. La experiencia obtenida en aquellos acontecimientos habría permitido perfeccionar el procedimiento y dotar a la operación de 2026 de una mayor complejidad.

El lugar escogido, las zonas concretas de acceso, las horas en las que se activaron las distintas fases y los perfiles de las personas que participaron son considerados por la Policía elementos que, al producirse de manera concertada, revelan la existencia de una planificación previa.

La finalidad migratoria fue una “cobertura formal”

Una de las conclusiones centrales del informe es que el objetivo real no habría sido exclusivamente migratorio. El documento sostiene que la migración funcionó como una “cobertura formal” utilizada para impulsar, dirigir y concentrar un flujo masivo de personas sobre la frontera de Ceuta.

Los investigadores destacan que solo alrededor del 10% de las personas que entraron irregularmente permanecía en territorio español. La inmensa mayoría regresó posteriormente a Marruecos, una circunstancia que, para el CENIF, cuestiona que el propósito principal fuera instalarse en España.

El informe también menciona una segunda convocatoria difundida para el 15 de agosto. Según sus conclusiones, aquella llamada fue controlada completamente por la estructura de seguridad marroquí, a diferencia de lo sucedido durante las más de 48 horas en las que se produjo la entrada masiva de finales de julio.

El documento añade que los mensajes aparecidos después, incluidos algunos difundidos “a nivel oficial”, incorporaron argumentos relacionados con las reivindicaciones territoriales marroquíes y con el cuestionamiento de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

Planificación previa y una autoría intelectual

Las conclusiones del informe al que ha tenido acceso DEMÓCRATA sostienen que el desarrollo de los hechos exigió una planificación anterior. Esa preparación lleva a los investigadores a hablar de dos niveles de autoría: una “intelectual”, previa a los acontecimientos, y otra “material”, encargada de realizar labores simultáneas de seguimiento y control.

Según el CENIF, estas funciones irían mucho más allá de la actuación de las personas que cruzaron irregularmente la frontera.

La elección de Ceuta como centro de gravedad, la determinación de los puntos de acceso, la coincidencia de las franjas horarias y la modificación progresiva de los perfiles empleados revelarían que el movimiento no se produjo de forma desordenada.

El informe no pone nombre a esa autoría intelectual ni atribuye formalmente la planificación al Gobierno de Marruecos. Sí presenta una sucesión de elementos que, en opinión de los investigadores, no pueden explicarse mediante una suma de decisiones individuales y espontáneas.

Una dirección estratégica en redes y sistemas de mensajería

El informe detecta también una “dirección estratégica y operacional” desarrollada mediante procedimientos definidos para cada fase del proceso.

Entre los instrumentos utilizados aparecen la difusión y viralización de mensajes, la activación y desactivación de perfiles en redes sociales y el empleo de sistemas de mensajería. A ello se habría sumado una estrategia de desinformación construida alrededor de asuntos reales, como las resoluciones judiciales sobre las devoluciones, la regularización extraordinaria o la supuesta ausencia de vigilancia fronteriza.

El objetivo habría sido revestir las convocatorias de credibilidad y movilizar a miles de personas hacia un lugar y unas franjas horarias concretas.

Para los investigadores, esta combinación de propaganda, desinformación, logística y control sobre el terreno demuestra que se trató de un “proceso predefinido con objetivos diferentes de los migratorios”.

El “guiado activo” de las fuerzas marroquíes

El punto más comprometedor para Marruecos aparece cuando el informe analiza lo sucedido al otro lado de la frontera.

El CENIF menciona la facilitación generalizada de rutas y desplazamientos para reunir a las personas en puntos concretos y a horas determinadas. También señala una “gestión favorecedora” que habría funcionado tanto durante la entrada en Ceuta como durante el regreso posterior a territorio marroquí.

Esa gestión se habría manifestado de dos maneras: mediante la escasa presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos y mediante el “guiado activo” de la masa hacia los lugares de paso por parte de esos mismos efectivos.

El informe al que ha accedido DEMÓCRATA no dice expresamente que las autoridades marroquíes planificaran o ejecutaran toda la operación. Sí atribuye a sus fuerzas de seguridad comportamientos concretos que habrían facilitado los movimientos hacia la frontera española.

Una capacidad fuera del alcance de las mafias

La Policía descarta que una organización criminal dedicada al tráfico de personas pudiera disponer por sí sola de los recursos necesarios para desarrollar una acción de estas características.

Las tareas de especialización, coordinación, logística, comunicación y control observadas durante el proceso no estarían, según las conclusiones, al alcance de ninguna estructura criminal conocida por las autoridades españolas en la zona.

El documento considera que las pequeñas redes que operan habitualmente en Marruecos carecen de capacidad para movilizar a miles de personas, controlar los tiempos de ejecución, modificar los perfiles de los participantes y coordinar simultáneamente los movimientos de entrada y salida.

Esta conclusión no permite identificar automáticamente a un responsable estatal, pero desplaza la investigación más allá de la hipótesis de las mafias de inmigración.

La táctica: colapsar primero y neutralizar después

Las conclusiones describen una operación táctica desarrollada en dos grandes momentos.

En la primera fase, el objetivo habría sido provocar el colapso del sistema de gestión fronteriza en un punto concreto. Para lograrlo, se habría obligado a España a desviar efectivos hacia los rescates marítimos, saturar los sistemas de acogida y contención y retirar recursos destinados habitualmente a vigilar otros tramos de la frontera.

Una vez alcanzado ese nivel de saturación y producida la “apertura de puertas”, habría comenzado la segunda fase: “eliminar la capacidad de respuesta por parte de España”.

El informe destaca que los perfiles fueron cambiando progresivamente. A los participantes de las primeras oleadas se sumaron posteriormente familias, mujeres y menores. La presencia de estos colectivos habría limitado o anulado las posibilidades de actuación de los dispositivos españoles de control fronterizo.

Personas sobre el terreno para controlar la operación

El CENIF considera que una movilización de esta magnitud necesitaba mecanismos de supervisión sobre el terreno.

El informe identifica a individuos cuyo comportamiento, actitud y actuación eran diferentes a los de las personas que entraban y salían irregularmente de Ceuta. Su presencia sería compatible, según los investigadores, con funciones de organización, coordinación y seguimiento de las distintas fases.

El documento no revela en sus conclusiones la identidad de estas personas ni concreta a qué estructura pertenecerían. Sí sostiene que el proceso necesitó un nivel de monitorización directa para comprobar su evolución y adaptar los movimientos a la respuesta española.

Desestabilización interna y deterioro de la imagen de España

La Policía enumera consecuencias que van mucho más allá de la presión migratoria.

En el plano institucional, el episodio provocó la saturación de las capacidades de prevención, contención, asistencia y respuesta, además de un importante impacto económico y organizativo.

En la sociedad civil, el informe menciona limitaciones en el ejercicio de derechos, agitación sociopolítica, difusión de desinformación, deterioro de la confianza en las instituciones, problemas de seguridad ciudadana y presión sobre el sistema sanitario.

En el ámbito internacional, la crisis habría contribuido a deteriorar la imagen de España y a proyectar dudas sobre su capacidad para controlar y proteger sus propias fronteras.

El CENIF también aprecia una “evidente desestabilización política interna” y fallos de coordinación e integración entre las estructuras estatales encargadas de responder a la crisis.

La alerta sobre el CNI: una operación de contrainteligencia “de manual”

La última conclusión introduce una advertencia especialmente grave sobre el Centro Nacional de Inteligencia.

El documento señala que uno de los efectos del episodio ha sido el cuestionamiento público de la capacidad del CNI para anticipar y detectar lo ocurrido. La escalada de esa polémica es calificada por los investigadores como una “acción de contrainteligencia ofensiva de manual”.

El matiz es relevante: el informe no afirma en sus conclusiones que toda la entrada masiva fuera directamente una operación de contrainteligencia ni atribuye expresamente esa actuación a Marruecos. Lo que identifica como tal es la utilización posterior de la crisis para erosionar la credibilidad del servicio de inteligencia español.

Las tres páginas de conclusiones dibujan, en definitiva, una operación planificada, ejecutada en fases y orientada a desbordar la capacidad de respuesta española. El documento no identifica formalmente a su autor intelectual, pero descarta la espontaneidad, aleja la responsabilidad de las mafias y señala actuaciones concretas de las fuerzas de seguridad marroquíes, incluido el “guiado activo” de personas hacia los puntos de entrada.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

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¿En qué estado parlamentario se encuentran las posibles reformas legislativas para reforzar la frontera de Ceuta tras los incidentes de julio?

A fecha de 2 de septiembre de 2026, el refuerzo de la frontera de Ceuta tras los incidentes de finales de julio se está articulando sobre todo mediante medidas de urgencia del Ejecutivo (reales decretos y reales decretos‑ley) y anteproyectos aún en fase gubernamental, junto con algunas iniciativas parlamentarias de impulso y control, pero no consta todavía un bloque amplio de reformas legales específicas para Ceuta ya avanzado en su tramitación parlamentaria.

1. Medidas normativas inmediatas del Gobierno

El núcleo jurídico de la respuesta inmediata no son aún reformas legislativas de largo recorrido, sino decisiones del Consejo de Ministros y normas ya publicadas en el BOE:

  • Declaración de situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta
    Mediante el Real Decreto 681/2026, de 25 de agosto, publicado en el BOE el 26 de agosto de 2026, el Gobierno declaró la situación de interés para la seguridad nacional en la ciudad de Ceuta, justificándola por la entrada irregular masiva de personas los días 30 y 31 de julio y la presión sobre las capacidades de control fronterizo y de acogida.
    Posteriormente, el Real Decreto 706/2026, de 1 de septiembre, publicado el 2 de septiembre de 2026, modifica ese decreto inicial para ajustar el dispositivo. Son normas ya en vigor; no pasan por una tramitación parlamentaria ordinaria como leyes, aunque su aplicación puede ser objeto de control político.
  • Real Decreto‑ley 22/2026, de 1 de septiembre
    El Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto‑ley 22/2026, publicado en el BOE el 2 de septiembre de 2026, con “medidas urgentes de carácter social y económico de apoyo a la ciudad de Ceuta”. El propio texto señala que busca dar respuesta a los efectos de la entrada masiva de migrantes y a la presión sobre el control fronterizo, la identificación y la acogida, incluyendo el refuerzo de la seguridad fronteriza y procedimientos expeditos de retorno.
    Desde el punto de vista parlamentario, este real decreto‑ley se encuentra en la fase inicial: recién publicado y pendiente de la preceptiva convalidación por el Congreso, y, en su caso, de una eventual tramitación como proyecto de ley si así lo acuerda la Cámara.

2. Anteproyectos con dimensión fronteriza y de extranjería

Paralelamente, el Gobierno ha aprobado varios anteproyectos de ley con un claro componente de gestión de fronteras y entradas irregulares, que todavía no han llegado a las Cortes Generales como proyectos de ley:

  • Nuevo Anteproyecto de Ley de Asilo (Acuerdo del Consejo de Ministros de 25/08/2026).
    El texto incorpora el procedimiento de frontera del Reglamento (UE) 2024/1348, con obligación de que determinados solicitantes permanezcan hasta 12 semanas en instalaciones policiales en frontera antes de la autorización formal de entrada, lo que tiene impacto directo en la gestión de flujos en la frontera sur, incluida Ceuta.
    Estado: fase gubernamental de anteproyecto; aún no figura como proyecto de ley registrado en las Cortes.
  • Anteproyecto de Ley Orgánica de reforma de la Ley de Extranjería (Acuerdo del Consejo de Ministros de 25/08/2026).
    Este anteproyecto modifica la Ley Orgánica 4/2000 para, entre otras cuestiones, recoger el procedimiento fronterizo de retorno previsto en el Pacto Europeo de Migración y Asilo, con plazos abreviados (doce semanas) para el retorno de personas que lleguen de forma irregular y no tengan derecho a protección internacional.
    Estado: también se encuentra en fase de anteproyecto en el Ejecutivo, sin haber iniciado todavía un recorrido parlamentario formal, aunque su contenido está directamente vinculado a la gestión de la frontera de Ceuta y Melilla.

3. Iniciativas parlamentarias de impulso y control

En las Cámaras se han registrado sobre todo propuestas de impulso político y preguntas, más que reformas legislativas cerradas específicas para Ceuta:

  • En el Congreso, el Grupo Popular ha registrado una proposición no de ley y otras iniciativas que, según recoge la prensa de Demócrata, reclaman:
    • declarar una crisis de seguridad nacional en Ceuta y establecer un mando único,
    • reforzar de forma estructural la frontera mediante infraestructuras, personal y tecnología,
    • y modificar la Ley de Extranjería para extender el rechazo en frontera a entradas por vía marítima a Ceuta y Melilla.
    Estas propuestas aparecen como registradas y en tramitación como iniciativas de impulso, pero la información consultada no detalla aún una fase parlamentaria más avanzada ni su eventual toma en consideración como ley.
  • También se han presentado preguntas y solicitudes de valoración política sobre el incremento de la presión migratoria y los refuerzos humanos y materiales en el perímetro fronterizo de Ceuta (por ejemplo, la iniciativa 184/040648 en el Congreso, y varias preguntas escritas en el Senado), que se encuentran en tramitación a la espera de contestación del Gobierno.

4. Balance general

En suma, tras los incidentes de finales de julio, el núcleo normativo efectivo para reforzar la frontera de Ceuta se apoya hoy en:

  • la declaración de situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta (ya en vigor),
  • el Real Decreto‑ley 22/2026, recién publicado y aún pendiente de convalidación parlamentaria,
  • y dos anteproyectos de ley (asilo y extranjería) que pueden traducirse en reformas legislativas de fondo sobre procedimientos de frontera y retornos, pero que aún no han llegado como proyectos de ley a las Cortes.

Las fuerzas políticas de la oposición, especialmente el PP y Vox, han impulsado proposiciones no de ley, mociones y preguntas para reclamar reformas más profundas de la Ley de Extranjería y del marco de seguridad fronteriza, pero por ahora esas iniciativas se encuentran en fases tempranas de tramitación o son meras propuestas de impulso sin efectos legislativos directos.

¿Cuáles son las competencias legales del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) en la gestión de crisis migratorias?

El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) no es un organismo autónomo creado por una ley específica, sino una unidad interna de la Policía Nacional integrada en la Comisaría General de Extranjería y Fronteras. Sus competencias legales se fijan en la Orden INT/859/2023, de 21 de julio, sobre la estructura y funciones de la Dirección General de la Policía, modificada por la Orden INT/985/2023, de 16 de agosto, publicada en el BOE (texto en el BOE).

Base jurídica y encaje institucional

La Orden INT/859/2023 desarrolla la estructura orgánica y funciones de los servicios centrales y territoriales de la Dirección General de la Policía. Dentro de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, regula varias unidades centrales (de respuesta a la inmigración clandestina, de repatriaciones, etc.) y, entre ellas, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras.

Jurídicamente, el CENIF es una unidad especializada de inteligencia criminal en materia de extranjería y fronteras. Sus funciones derivan directamente de esa orden ministerial y se conectan con el marco europeo de gestión de fronteras, especialmente con el Reglamento (UE) 2019/1896 sobre la Guardia Europea de Fronteras y Costas (Frontex).

Competencias principales del CENIF

De acuerdo con el articulado de la Orden INT/859/2023 (en su redacción vigente tras INT/985/2023), al CENIF le corresponden, entre otras, las siguientes funciones:

  • Inteligencia criminal en extranjería y fronteras. Es la unidad responsable de la actividad de inteligencia criminal en todas las áreas de competencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (inmigración irregular, flujos migratorios, cruce ilegal de fronteras, etc.).
  • Seguimiento de normativa europea e internacional. El CENIF elabora y hace el seguimiento de la aplicación de la normativa de la Unión Europea e internacional en materias propias de extranjería y fronteras, actuando como Oficina Central Nacional para su cumplimiento.
  • Informes especializados. Asume la elaboración de informes técnicos y de inteligencia solicitados por órganos nacionales e internacionales en materia de extranjería y fronteras, con especial relevancia en situaciones de presión migratoria o investigación judicial.
  • Coordinación estratégica y análisis de impacto operativo. Coordina la dimensión estratégica de la gestión migratoria policial y su traslación operativa, es decir, cómo se transforman los análisis de riesgo en despliegues y dispositivos concretos.
  • Relación con Frontex y el sistema europeo de fronteras. En el marco del Reglamento (UE) 2019/1896, contribuye, en el ámbito de la Comisaría General, al Punto Nacional de Contacto con Frontex (NFPOC) y al Centro Nacional de Coordinación (NCC). Esto lo convierte en pieza clave para integrar a España en la Guardia Europea de Fronteras y Costas.
  • Coordinación de Puntos Nacionales de Contacto. Coordina los puntos de contacto nacionales integrados en la Comisaría General para el intercambio de información y la cooperación operativa en inmigración y control de fronteras con unidades homólogas de otros Estados.
  • Análisis de vulnerabilidad y flujos. Evalúa la vulnerabilidad de los puestos fronterizos, analiza los flujos migratorios, la inmigración irregular y el cruce ilegal de fronteras, lo que alimenta los sistemas de alerta temprana y planificación.
  • Apoyo y coordinación en las fronteras exteriores. Presta apoyo en las fronteras exteriores del espacio Schengen, coordinando actuaciones operativas, materiales, técnicas, logísticas y organizativas necesarias para el desempeño de sus cometidos.
  • Brigada de Coordinación con Frontex. De él depende la Brigada de Coordinación para asuntos relacionados con la Agencia Frontex en el ámbito de la Comisaría General, que gestiona y coordina las actividades vinculadas a las operaciones de la Guardia Europea de Fronteras y Costas.

Papel específico en la gestión de crisis migratorias

Aunque la Orden INT/859/2023 no usa expresamente la expresión “crisis migratorias”, las competencias del CENIF se diseñan para situaciones de alta presión fronteriza. Sus funciones clave en estos escenarios son:

  • Alerta temprana y análisis de riesgo. A partir de información propia y de socios nacionales e internacionales, puede anticipar aumentos de presión migratoria y emitir alertas sobre entradas masivas o cambios en las rutas, como se ha visto en episodios recientes en Ceuta y Canarias.
  • Coordinación de información y apoyo a la decisión. Sus informes especializados alimentan las decisiones del Ministerio del Interior, de la Dirección General de la Policía y de otros órganos (por ejemplo, Seguridad Nacional) sobre refuerzos de efectivos, apertura de dispositivos de acogida o solicitud de apoyo de Frontex.
  • Enlace operativo con la UE. A través del NFPOC y del NCC, canaliza la información y las peticiones de apoyo a Frontex, y coordina la participación española en operaciones conjuntas cuando la presión migratoria adquiere dimensión europea.
  • Apoyo directo a dispositivos en frontera. Aunque no manda por sí solo sobre todos los efectivos desplegados, su capacidad de análisis y coordinación logística y técnica permite ajustar y reforzar los dispositivos en los puntos más tensionados.

En suma, el CENIF ejerce competencias de inteligencia, coordinación y apoyo operativo en materia de inmigración y fronteras, fundamentales para gestionar crisis migratorias, pero siempre dentro del marco jerárquico de la Policía Nacional y bajo la dirección política del Ministerio del Interior y, en su caso, de los mecanismos de Seguridad Nacional.

¿Cuántas operaciones similares de entrada masiva se han registrado en Ceuta en los últimos diez años y cuáles han sido sus consecuencias políticas?

En los últimos diez años sólo hay dos episodios en Ceuta que la prensa, el propio Gobierno y la oposición tratan como auténticas entradas masivas o “invasiones” comparables por escala y efectos políticos: la crisis de mayo de 2021 y la de finales de julio de 2026. En ambos casos se habla de varios miles, e incluso decenas de miles, de personas entrando en pocas horas o días, con consecuencias políticas que han ido desde una crisis diplomática con Marruecos hasta reprobaciones, cambios de Gobierno y debates en la UE sobre la frontera sur.

Episodios de entrada masiva en Ceuta

1. Mayo de 2021

La primera gran operación de la década es la crisis de 17‑19 de mayo de 2021. La documentación parlamentaria y partidista la describe como una “invasión” de en torno a 8.000‑10.000 personas, muchos ciudadanos marroquíes, que lograron entrar en Ceuta después de que Rabat relajara sus controles fronterizos. Una moción del PP en el Senado recuerda que “culminó con la invasión de alrededor de 10.000 ciudadanos marroquíes en la ciudad de Ceuta” y otras iniciativas vuelven sobre esa cifra como ejemplo paradigmático de asalto masivo.

El episodio se vincula directamente a la crisis diplomática abierta por la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. Tras la llegada masiva, Marruecos retiró a su embajadora en Madrid y las relaciones bilaterales se degradaron de forma notable hasta el giro de marzo de 2022, cuando el Gobierno español asumió la propuesta marroquí sobre el Sáhara Occidental como marco de referencia (lo que permitió “cerrar” oficialmente la crisis, según fuentes gubernamentales citadas en la prensa).

En el plano interno, el Gobierno respondió en 2021 con el despliegue del Ejército en la frontera ceutí. Dos meses después, en julio de ese año, Pedro Sánchez cesó a la ministra de Exteriores Arancha González Laya y nombró a José Manuel Albares; aunque el presidente nunca lo presentó como una exigencia de Rabat, la prensa y la oposición lo leen como una consecuencia política directa de la crisis.

En el ámbito europeo, tanto iniciativas en el Congreso como en el Parlamento Europeo citan 2021 como ejemplo de cómo Marruecos puede “modular los flujos migratorios hacia territorio español y europeo”, subrayando que lo sucedido en Ceuta afecta a la frontera exterior de la UE y a la discusión sobre el Pacto Europeo de Migración y Asilo.

2. Julio‑agosto de 2026

El segundo gran episodio es la entrada masiva iniciada el 30 de julio de 2026. Los medios describen la jornada como “la mayor crisis migratoria desde 2021” y hablan de miles de personas entrando por mar y tierra en cuestión de horas. El Ministerio del Interior, en una nota oficial sobre la instalación de una barrera neumática en el espigón del Tarajal, sitúa el volumen en “entre 50.000 y 60.000 personas [que] entraron de manera irregular” en un día, mientras dirigentes del PP elevan la cifra de la crisis a “cerca de 80.000” o “más de 60.000” en sus comunicados.

La Delegación del Gobierno en Ceuta ha confirmado al menos 75 fallecidos vinculados a esta entrada masiva, y durante semanas se mantienen varios miles de personas en la ciudad, con fuerte presión sobre el CETI, los servicios sanitarios y los barrios más vulnerables. La Asamblea de Ceuta reclama por unanimidad la declaración de emergencia nacional, que Interior rechaza por no encajar en la Ley de Protección Civil.

Consecuencias políticas nacionales y europeas

En el plano interno, la crisis de 2026 desencadena:

  • Una ofensiva parlamentaria en Congreso y Senado (batería de preguntas escritas, proposiciones no de ley sobre control de flujos y refuerzo de la frontera de Ceuta).
  • La decisión del Gobierno de constituir un mando único para gestionar la crisis migratoria y la ampliación extraordinaria del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de la ciudad, según notas de prensa de Moncloa (enlace).
  • Peticiones de dimisión y reprobación política: el PP habla de “crisis de seguridad nacional”, exige responsabilidades a Sánchez y a Grande‑Marlaska y reclama cambios en la Ley de Extranjería y en la política de retornos.
  • Debates sobre integridad territorial y “españolidad” de Ceuta y Melilla, reactivando proposiciones no de ley ya registradas en la legislatura XV para “blindar” las fronteras y reforzar la presencia de fuerzas de seguridad y del CNI en la zona.

En el ámbito europeo, la crisis de 2026 vuelve a proyectar Ceuta como símbolo de la frontera sur de la UE. La delegación del PP en el Parlamento Europeo envía una carta a todos los eurodiputados alertando de la “entrada masiva irregular de más de 60.000 personas” y reclamando una respuesta europea contundente ante lo que consideran una vulneración de la frontera exterior (enlace). Medios y responsables gubernamentales recuerdan que a Ceuta se aplica ya el nuevo Pacto de Migración de la UE y la figura de “territorios frontera” para ciudades como Ceuta, Melilla o Canarias.

Más allá de 2021 y 2026, las fuentes recogen numerosos intentos y presiones migratorias en la década (sobre todo 2023‑2025), pero no alcanzan la escala de “entrada masiva” que dispara consecuencias políticas de primer orden. En suma, en el último decenio dos operaciones destacan claramente y han reconfigurado tanto la política migratoria española como el debate europeo sobre la frontera sur.

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¿Qué elemento clave señala el informe como responsable de facilitar los movimientos hacia la frontera española durante la entrada masiva en Ceuta?

Pregunta 1 de 3

¿Qué porcentaje aproximado de personas que cruzaron irregularmente la frontera permaneció en territorio español según el informe?

Pregunta 2 de 3

Según el informe del CENIF, ¿qué papel desempeñaron las redes sociales y los sistemas de mensajería en la crisis de Ceuta?

Pregunta 3 de 3

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