La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha señalado este miércoles que las cifras de paro registrado y afiliación correspondientes a agosto encajan con el comportamiento estacional típico del mercado laboral en este periodo, si bien detecta una cierta "fluctuación coyuntural" vinculada al proceso extraordinario de regularización de trabajadores extranjeros.
En lo referente a la afiliación, la patronal empresarial destaca que el descenso habitual de agosto ha sido este año más moderado de lo acostumbrado, ya que la regularización de empleados extranjeros está teniendo un efecto positivo sobre el aumento del número total de cotizantes.
Por el contrario, en materia de desempleo, la CEOE apunta que el repunte del paro en agosto ha resultado más acusado que en ejercicios anteriores debido a la entrada de nuevos demandantes de empleo que buscan acceder a programas de inserción laboral.
De acuerdo con los datos de la organización, aunque el paro registrado en agosto se sitúa en 2.355.918 personas, el nivel más bajo para este mes desde 2007, el total de personas sin trabajo alcanzaría las 2.936.459 si se incluyen los demandantes con disponibilidad limitada o con demanda específica.
En cualquier caso, la CEOE recuerda que España sigue presentando una de las tasas de desempleo más altas de la Unión Europea, lo que, a su entender, evidencia "la persistencia de importantes desequilibrios estructurales en el mercado laboral español".
Pese al retroceso mensual, la patronal resalta que el número global de afiliados continúa cerca de los 22,4 millones de ocupados, subrayando "el papel esencial que desempeñan las empresas y la iniciativa privada como principales generadores de empleo y de estabilidad laboral, incluso en un contexto económico, geopolítico y regulatorio marcado por la incertidumbre".
No obstante, la organización empresarial alerta de que la pérdida mensual de 2.941 autónomos en agosto pone de manifiesto las dificultades que atraviesan pymes, micropymes y trabajadores por cuenta propia debido a "el incremento sostenido de los costes laborales y operativos, el aumento de las cargas administrativas y la creciente incertidumbre regulatoria, a lo que se unen los problemas de relevo generacional".
La entidad presidida por Antonio Garamendi incide en que, ante un escenario marcado por la incertidumbre, resulta "prioritario" reforzar la confianza de las empresas, la estabilidad normativa y la seguridad jurídica para favorecer la inversión, la competitividad y la creación de empleo de calidad, "evitando introducir rigideces innecesarias en el mercado de trabajo".