El 'Estudio Global de Perspectivas de Inversión de Schroders 2026' revela que un 70% de los inversores españoles sitúa los menores costes de los fondos cotizados (ETFs, por sus siglas en inglés) como el principal atractivo frente a los fondos de inversión tradicionales.
En segundo lugar, un 51% de los participantes en la encuesta valora la liquidez intradía y la opción de operar a precios de mercado, mientras que un 55% destaca la mayor liquidez de estos instrumentos en el mercado secundario.
Entre las demás fortalezas de los ETFs señaladas por los inversores españoles figuran la mayor transparencia de las carteras (51%) y la eficiencia fiscal (11%).
El informe subraya que prácticamente todos los encuestados (98%) consideran que los ETFs activos “cuentan con un papel a desempeñar en sus carteras de inversión”.
Asimismo, los inversores nacionales perciben los ETFs activos como especialmente útiles para la diversificación (68%), muy por encima del 49% registrado entre los inversores globales, y un 38% los ve como una pieza clave en la construcción de sus carteras.
Al profundizar en los datos, los encuestados en España aprecian la gestión activa de los ETFs en mercados donde “tienen menos cobertura, son menos eficientes o presentan una mayor complejidad estructural”, como las estrategias temáticas o sectoriales (49%), las acciones de pequeña y mediana capitalización (43%) y los mercados emergentes (40%).
En cuanto a las barreras, alrededor del 43% de los inversores españoles señala la incertidumbre sobre la rentabilidad de esta alternativa frente a los fondos activos, un temor que también encabeza las preocupaciones a escala global.
En segundo término, un 40% de los encuestados en España apunta a la dificultad para distinguir con claridad entre los ETFs activos y los productos pasivos.