El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha solicitado formalmente a Renfe un informe exhaustivo sobre las actuaciones llevadas a cabo después de detectar fisuras en los 'bogies' de dos ramas de la serie S106 AF, lo que motivó su retirada preventiva del servicio. El sindicato reclama además que se apliquen medidas mitigadoras adicionales que refuercen la seguridad y la fiabilidad de estos trenes.
“La postura de SEMAF es que se deben tomar todas las medidas oportunas que lleven a garantizar la seguridad; en caso de no poder garantizar la integridad estructural de los 'bogies' de los trenes 106, se debe actuar en consecuencia con el material”, han insistido a través de un comunicado.
La petición del sindicato ferroviario se produce después de que la operadora pública informara este miércoles del refuerzo de la monitorización de los 'bogies' de los trenes Talgo de la serie S106 AF y de la retirada preventiva de otras dos ramas durante la última semana de agosto, en el marco del plan de control y seguimiento activado tras la detección de fisuras en estos elementos.
Al mismo tiempo, el sindicato ha remitido un escrito a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) en el que solicita la apertura de un procedimiento de supervisión sobre el conjunto de medidas aplicadas frente a la aparición de las fisuras en los 'bogies'.
Según explican, esta iniciativa ante la AESF se plantea después de que el sindicato comprobara que el programa preventivo en vigor “no ha funcionado” y que las incidencias “continúan reiterándose”, por lo que consideran “imprescindible” la intervención de la AESF para “verificar que se apliquen las medidas mitigadoras necesarias que garanticen plenamente la seguridad de los trabajadores y de los usuarios”.
En paralelo, el SEMAF ha señalado que ya está trabajando con sus servicios jurídicos “a fin de tramitar instancias ante otros organismos oficiales, para que se determinen medidas que garanticen fehacientemente la seguridad de profesionales y viajeros”.