El Ejército de Israel ha informado de que ha asumido el “control operativo” de la estratégica cresta montañosa de Ali Taher, situada en el distrito libanés de Nabatiyé, después de iniciar tareas de “limpieza” en una instalación subterránea perteneciente al partido-milicia chií Hezbolá y tras varias semanas de ofensiva militar en esta área.
“Las fuerzas de la 36ª División han actuado para limpiar los dos trazados subterráneos en el área de la cresta de Ali Taher, dentro de la zona de seguridad. Las fuerzas lograron el control operativo del área de la cresta tanto sobre la superficie como bajo tierra, y limpiaron el terreno de terroristas, habiendo abatido a parte de ellos mientras que otros huyeron de la zona”, ha detallado.
No obstante, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han subrayado en una nota oficial que las operaciones militares para completar las labores de “limpieza” en el entorno continúan en marcha. “Una vez concluidas las operaciones, las FDI reorganizarán su dispositivo defensivo en función de la evaluación de la situación”, han agregado.
En el mismo comunicado, el Ejército ha precisado que las unidades desplegadas han localizado en el complejo “centros de mando, almacenes de armamento, salas de generadores, habitaciones, duchas y una cocina que permitían a los terroristas” preparar ataques y permanecer en el enclave “durante largos periodos” sin ser detectados.
“Se trata de una infraestructura estratégica construida a lo largo de dos décadas, financiada y diseñada por el régimen terrorista iraní”, han indicado, antes de remarcar que seguirán actuando en el sur de Líbano y que no permitirán a Hezbolá “promover planes terroristas”, al tiempo que han advertido al grupo de que cualquier agresión contra territorio israelí “será respondida con contundencia”.
Líbano e Israel alcanzaron el 26 de junio un principio de entendimiento con la mediación de Estados Unidos que establece las bases de un alto el fuego permanente en el conflicto. El texto contempla la restauración plena de la soberanía libanesa en el sur del país, así como el desarme de Hezbolá, un punto que la organización ha rechazado de forma tajante en medio de la dinámica de ataques cruzados entre ambas partes.