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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que sigue sin disponer de pruebas que demuestren que la "avalancha" de migrantes que se produjo a finales de julio en Ceuta fue planificada o ejecutada por Marruecos, pero ha asegurado que de haberlas no se dudará en actuar "con contundencia". Lo que sí ha confirmado, como insinuó la pasada semana el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, es que se convocó a la embajadora marroquí el pasado 21 de agosto.Durante su comparecencia ante el Pleno del Congreso para abordar lo ocurrido en la ciudad autónoma, ha asegurado que comprende que desde que se produjeron los hechos se haya señalado a Marruecos, pero ha esgrimido que su "responsabilidad" es "gestionar esta crisis con rigor y con prudencia" y tomar decisiones "sobre evidencias" y no "sobre sospechas" o "intereses partidistas". "Hay pasos que, cuando se dan, ya no pueden deshacerse", ha recalcado.En este sentido, y en línea con la posición que ha venido manteniendo el Ejecutivo desde el principio, Sánchez ha insistido una vez más en que "nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que la entrada masiva a Ceuta fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes". Sánchez ha explicado que se han vivido tres momentos en relación con Marruecos. En los días previos al 30 de julio, los operativos funcionaron "con normalidad y no se reportaron incidentes". "Un segundo momento durante 10 horas centrales del día 30 de julio, en el que la Gendarmería marroquí permitió el cruce de la frontera", ha proseguido. Y un tercero, ha añadido, en los días y semanas posteriores, en los que la Gendarmería controló la frontera como demostró en torno al 15 de agosto, "realizando cientos de detenciones, evitando miles de cruces ilegales y facilitando de forma decisiva los retornos", hasta el punto de que el 90% de los más de 70.000 migrantes que entraron abandonaron la ciudad autónoma.ACLARAR FALTA DE CONTROL EL 30 DE JULIO El presidente ha reconocido que falta por aclarar por qué se produjo la "falta de control" el 30 de julio, "si hubo incapacidad o inacción", pero ha subrayado que es algo en lo que trabajan los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, los servicios de Inteligencia y la Justicia y ha prometido que cualquier hallazgo al respecto será compartido con la ciudadanía con "total transparencia". Hasta la fecha, ha insistido, ninguna de estas instituciones como tampoco la Comisión Europea "ni ningún organismo internacional ha entregado al Gobierno de España evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara el episodio. Ninguna". "Si existieran esas pruebas sólidas, actuaríamos en consecuencia, con total contundencia, como exige la situación", ha prometido el presidente del Gobierno, esgrimiendo que su Ejecutivo ya ha demostrado a los españoles que "no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando así la situación lo exige".MENSAJE A RABAT: CEUTA Y MELILLA SON ESPAÑOLAS Sánchez ha arrancado su comparecencia con un mensaje claro hacia Rabat, respecto a la españolidad de Ceuta y Melilla: "Desde hace siglos, estas dos ciudades son españolas" en virtud del Tratado de Wad Ras que sirvió para "consolidar la soberanía de España a perpetuidad" sobre ambas. "Y les aseguro que por parte del Gobierno de España así van a seguir hasta el final de los tiempos", ha remarcado.En este sentido, ha calificado de "inaceptables" las declaraciones realizadas por dos marroquíes reclamando Ceuta y Melilla, en particular el titular de Justicia, que ha exigido incluso un diálogo a España al respecto, y ha confirmado que por este motivo fue convocada por el Ministerio de Exteriores la embajadora marroquí, Karima Benyaich, el pasado 21 de agosto. La convocatoria de la embajadora marroquí no se había hecho pública hasta la fecha, pese a que es lo habitual cuando se producen este tipo de circunstancias en las que el Gobierno emplea los canales diplomáticos para hacer llegar su malestar a un determinado país.Así se ha hecho con Israel en numerosas ocasiones por Gaza, con Rusia por la guerra en Ucrania, con Italia a raíz de restablecer Schengen tras la avalancha en Ceuta y con Argentina, por las críticas de su presidente, Javier Milei, a la mujer del presidente. Sin embargo, en esta ocasión el departamento que encabeza José Manuel Albares no lo había hecho público, y ello pese a que tanto desde la oposición como desde los socios de Gobierno se había venido exigiendo esta medida.REVISAR LA COOPERACIÓN CON MARRUECOS Así las cosas, tras todo lo ocurrido, Sánchez ha indicado que se están revisando "todos los mecanismos de coordinación y de alerta" con Marruecos y se trabaja para "construir garantías adicionales" para que no se repita la situación del 30 de julio. "Tenemos que seguir cooperando con Marruecos y queremos una relación de buena vecindad con Marruecos", ha dicho el presidente, para quien "eso va en aras del interés general y de los españoles de Ceuta y Melilla", si bien, ha reconocido, "después de lo ocurrido, esa cooperación tiene que ser diferente".ISRAEL Y RUSIA Por otra parte, Sánchez ha rebajado en cierta medida los señalamientos que hizo el lunes hacia Rusia e Israel en la propagación de los "bulos" que alentaron la entrada masiva de migrantes a Ceuta y que provocaron airadas reacciones de ambos gobiernos, que acusaron al presidente del Gobierno de mentir. Según la reconstrucción que ha hecho de los acontecimientos, la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio en relación a las entradas a nado supuso "un detonante informativo, algo que cambia, a juicio de las autoridades marroquíes, la situación migratoria"."Dicha sentencia, fue tergiversada progresivamente en redes sociales, Facebook, Instagram, TikTok, hasta quedar convertida en dos bulos. El primero, que la frontera estaba abierta, y el segundo, que quien entrara a nado no podría ser devuelto", ha ilustrado. A continuación, esos bulos "fueron transformados en movilización a través de esas mismas redes sociales, de aplicaciones de mensajería como WhatsApp, como Telegram, como Discord, el 28 de julio de forma marginal, a partir del 29 de julio de forma masiva, cuando miles de usuarios empezaron a hablar de entrar en Ceuta" Según Sánchez, algunos análisis apuntan a "'indicadores suaves' de coordinación de estos mensajes de llamada pero a día de hoy ninguno ha podido determinar si realmente hubo detrás de ellos perfiles sociales asociados a movimientos de protesta social marroquíes, o también a los estados de Marruecos, de Rusia o Israel"."De momento esto es descartado por nuestros servicios de Inteligencia", pero esta es la información de la que se dispone "por el momento", ha subrayado, insistiendo en que lo que sí hubo fue "mafias y comerciantes que aprovecharon y alimentaron la situación para vender material y servicios de asistencia al cruce" y a partir del mediodía del 30 de julio "se sumaron numerosas campañas de desinformación que amplificaron la crisis con imágenes falsas, con testimonios tergiversados".