El 51,5 por ciento de las personas que padecen migraña percibe que su entorno apenas la reconoce como una enfermedad en sentido estricto, de acuerdo con la encuesta “Percepción social e impacto de la migraña”, promovida por la Asociación Española de Migraña y Cefalea (AEMICE).
El estudio, presentado con motivo del Día Internacional de la Acción contra esta patología, que se conmemora este sábado, y ligado al lanzamiento de una nueva campaña de sensibilización, se ha elaborado a partir de las respuestas de 864 adultos con diagnóstico de migraña. Entre las conclusiones, destaca que el 89,2 por ciento de los encuestados se identifica como persona con una enfermedad neurológica.
La migraña es, efectivamente, una patología neurológica compleja que afecta en España a más de seis millones de personas, alrededor del 13 por ciento de la población, y con una clara mayoría femenina: ocho de cada 10 afectados son mujeres. Pese a su elevada frecuencia y a las importantes repercusiones que conlleva, solo el 12,3 por ciento de los participantes considera que su entorno la reconoce de forma clara como una enfermedad.
“Quienes tenemos migraña sabemos hasta qué punto puede condicionar nuestra vida”, ha señalado la presidenta de AEMICE, Isabel Colomina, quien lamenta que todavía haya personas “que la ven simplemente como un dolor de cabeza”. Ha recordado, además, que un episodio puede obligar al paciente “a cancelar un plan, faltar al trabajo” o dejar de atender a su familia.
Para mostrar el impacto real de la migraña, la encuesta refleja que el 57,9 por ciento de los participantes afirma que, en las últimas cuatro semanas, la enfermedad ha limitado o impedido sus actividades cotidianas muy frecuentemente o siempre. Entre quienes declararon dolor de cabeza diario en el último mes, el 89,2 por ciento asegura que ha visto restringidas sus actividades muy frecuentemente o siempre. Esta interferencia se observa tanto en la migraña episódica como en la crónica, aunque con distinta intensidad.
Campaña “Las palabras importan” para frenar la banalización
En este contexto, AEMICE ha puesto en marcha la campaña “Las palabras importan”, con la que anima a reflexionar sobre cómo el modo de hablar de la migraña condiciona la visión social de la enfermedad. El objetivo es promover un lenguaje preciso que evite su banalización y contribuya a una mayor comprensión por parte de la sociedad. La iniciativa cuenta con la colaboración de las compañías farmacéuticas Abbvie, Grünenthal, IPSEN, Lundbeck, Organon y Teva.
“Durante demasiado tiempo, hemos normalizado frases como 'tengo migraña' para referirnos a cualquier dolor de cabeza o 'tengo migrañas' para hablar de los ataques”, ha indicado Colomina, rechazando que se trate de “una cuestión menor”. A su entender, “las palabras ayudan a construir la forma en que entendemos una enfermedad”.