El oftalmólogo y cofundador de Baviera, Fernando Llovet, ha recomendado aplicar durante la jornada laboral la regla 20-20-20. Esta pauta consiste en que, cada 20 minutos, se aparte la vista de la pantalla durante 20 segundos y se dirija la mirada a un punto situado a unos seis metros, equivalente a 20 pies, con el fin de prevenir o disminuir la fatiga ocular derivada del uso intensivo de dispositivos electrónicos.
“Después de varias semanas con un uso de pantallas más relajado, muchas personas notan que sus ojos se resienten antes de lo habitual al retomar la actividad laboral. Es una señal de que conviene reintroducir el uso de dispositivos siguiendo algunos consejos, no de que exista necesariamente un problema grave”, ha explicado.
Además de la regla 20-20-20, Llovet sugiere realizar pausas visuales de al menos cinco o 10 minutos cada hora y media o dos horas de trabajo continuado, así como revisar la colocación de los dispositivos. Detalla que la distancia ideal del ordenador es de unos 50 centímetros y en un ángulo de 45 grados respecto a los ojos, mientras que para el teléfono móvil lo adecuado son 30 centímetros y, en el caso de la tablet, unos 40.
El especialista también subraya la necesidad de parpadear con frecuencia para evitar la sequedad ocular y recuerda que, si aparece ojo seco, se pueden utilizar lágrimas artificiales. Igualmente, insiste en la conveniencia de trabajar y leer con luz natural siempre que sea posible y, en su defecto, optar por iluminación desde el techo y luz indirecta sobre la zona de trabajo, evitando reflejos y luces fluorescentes directas sobre la pantalla.
Tamaño de letra y condiciones del entorno
Llovet aconseja incrementar el tamaño de la letra en los dispositivos electrónicos para disminuir el esfuerzo de enfoque. Asimismo, menciona otras medidas no ligadas de forma directa a las pantallas, como dormir las horas necesarias y aprender a gestionar el estrés, dos factores que influyen en la fatiga ocular. También propone acondicionar el puesto de trabajo controlando la temperatura, la humedad y la ventilación.
En caso de que las molestias, como visión borrosa, sequedad o dolor de cabeza, aparezcan de forma recurrente o persistente, el oftalmólogo pide no restarles importancia y acudir a un especialista para determinar su causa y descartar otros trastornos visuales.
Según indica, la aplicación constante de estas recomendaciones puede facilitar una vuelta a la rutina más confortable para los ojos. Añade que mantener la graduación al día y realizar revisiones oftalmológicas periódicas ayuda a detectar y corregir defectos de visión que incrementan el esfuerzo visual ante las pantallas.
Más de la mitad de los españoles padece molestias oculares
El último “Estudio de la Visión en España”, elaborado por Baviera, señala que más de la mitad de la población española experimenta fatiga o molestias visuales tras utilizar dispositivos electrónicos. Entre quienes pasan más de seis horas diarias frente a pantallas de lunes a viernes, una situación frecuente en el entorno laboral, este porcentaje se eleva hasta el 64 por ciento.
La fatiga visual o astenopia se origina cuando el músculo ciliar, responsable de enfocar los objetos cercanos, soporta un sobreesfuerzo continuado. El uso de pantallas intensifica este problema debido a la reducción del parpadeo asociada a la concentración y a la exposición a la luz azul-violeta que emiten los dispositivos.
Entre los signos más comunes de la fatiga visual se encuentran la visión borrosa, el enrojecimiento, el dolor de cabeza, el lagrimeo, la sequedad ocular y, en los casos más acusados, una disminución temporal de la agudeza visual.