Las ayudas aprobadas por la Junta de Extremadura para compensar las pérdidas sufridas por agricultores y ganaderos a causa de los incendios del pasado verano se gestionarán de manera automática, de forma que los damnificados no tendrán que presentar solicitud alguna, salvo que deseen formular alegaciones, y se prevé que se abonen antes de que concluya 2026.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Natural, Juan José García, detalló este jueves en rueda de prensa las actuaciones de su departamento incluidas en el decreto de ayudas extraordinarias para mitigar los daños ocasionados al sector primario extremeño por los incendios forestales de este verano. Dicho decreto fue aprobado por la Junta en el Consejo de Gobierno celebrado el pasado martes en Vegas de Coria y contempla un presupuesto total de 5 millones de euros.
Podrán acogerse a estas compensaciones los titulares de explotaciones afectadas por incendios de más de 500 hectáreas, que este verano han sido los de Pinofranqueado y Nuñomoral, Casas de Millán y Grimaldo, así como Jerez de los Caballeros y Montemolín.
Entre las medidas previstas, explicó García, acompañado por el secretario general de Agricultura, José María Guerrero, figuran ayudas directas para agricultores, ganaderos y apicultores, ventajas fiscales para aliviar la presión sobre las explotaciones dañadas, actuaciones de restauración en las Zonas de Actuación Urgente, una nueva línea de pastoreo preventivo y mejoras en el seguro agrario del sector apícola.
En el caso de las ayudas directas a agricultores, se fija una subvención de 3.000 euros por cada hectárea de cultivo permanente afectada, con especial incidencia en olivar, cerezo y castaño. Para la ganadería, la compensación será de 700 euros por animal muerto, incluyendo bovino, ovino, caprino, equino y porcino. En el sector apícola, se establece una ayuda de 100 euros por colmena dañada, tanto por destrucción directa como por los efectos del calor, el humo o la pérdida de recursos melíferos.
El decreto incorpora también medidas fiscales dirigidas a ganaderías y cotos de caza, con una bonificación del 100 % en distintas tasas vinculadas a la actividad ganadera, como servicios veterinarios y controles de sanidad animal, hasta diciembre de 2027.
En el ámbito cinegético, los cotos que se hayan visto afectados por los incendios y no hayan podido desarrollar su actividad durante la temporada 2026/2027 disfrutarán de una deducción del 100 % del Impuesto sobre Aprovechamientos Cinegéticos y de determinadas tasas cinegéticas durante la temporada 2027/2028, aplicada sobre las superficies quemadas.
Según subrayó el consejero, todas estas ayudas se tramitarán “de oficio, simplificando al máximo los trámites”. Es decir, los afectados, con respecto a estas ayudas, “no van a tener que hacer nada”.
Por su parte, el secretario general de Agricultura, José María Guerrero, puntualizó que las ayudas entrarán en vigor en el momento en que se publique el decreto ley en el Diario Oficial de Extremadura. A partir de esa fecha, en un plazo de 10 días hábiles, se difundirá una relación provisional de agricultores, ganaderos y apicultores beneficiarios.
Quienes estén conformes con la cuantía asignada “no tendrán que realizar absolutamente nada, ningún trámite”, simplemente “esperar ya que se cobre la ayuda antes de final de año”. Aquellos que no estén de acuerdo, tengan algún problema con la cuenta bancaria o deseen presentar alegaciones, podrán hacerlo en ese periodo.
“El que esté conforme no tiene absolutamente que realizar ningún trámite. Y serán ayudas que se abonarán antes de que termine este año”, recalcó Guerrero.
Reparación de terrenos y pastoreo preventivo
Además, la Consejería plantea incorporar a las Zonas de Actuación Urgente (ZAU) un paquete de intervenciones dirigidas a recuperar los terrenos dañados. Entre ellas figuran la reparación de caminos rurales y vías pecuarias, la reposición de infraestructuras de regadío y de los equipamientos de las fincas públicas, así como el mantenimiento del pastoreo en aquellas áreas donde sea compatible con la regeneración de la vegetación.
En esta línea, se crea una nueva modalidad de pastoreo preventivo y de rebaños municipales. La ayuda se concederá en función de las hectáreas efectivamente pastadas, con una cuantía de 150 euros por hectárea y año, ampliable a 200 euros en zonas de especial dificultad. Se podrá optar por constituir o mantener rebaños municipales o por colaborar con ganaderos de la zona, compensando económicamente el servicio de pastoreo preventivo.
El consejero destacó igualmente que su departamento promoverá la constitución de un grupo de trabajo con el sector apícola para revisar y mejorar el actual seguro agrario. El objetivo es añadir nuevas coberturas que protejan frente a las pérdidas de producción derivadas de incendios en las zonas de pecoreo, cuando las abejas obreras salen de la colmena para recolectar néctar o polen, así como una garantía específica frente a los daños causados por especies invasoras del género Vespa spp., que afectan cada vez más a las colmenas.
Estas actuaciones, remarcó Juan José García, suponen un compromiso claro con quienes han sufrido las consecuencias de los incendios del verano “y están pensadas para responder con rapidez a los daños, apoyar a nuestro sector primario y avanzar hacia un modelo de prevención más eficaz, que proteja el medio natural y garantice el futuro de las explotaciones”.