Los bonos globales se hunden: por qué encarecen las hipotecas y presionan al IBEX

El petróleo y el temor a una inflación más persistente elevan las rentabilidades de la deuda mientras el euríbor escala al 2,95% y la Bolsa española pierde terreno

3 minutos

Piso, pisos, vivienda, viviendas, casa, casas, alquiler, compra, hipoteca, hipotecas, euribor, construcción, grúa, grúas EUROPA PRESS

Piso, pisos, vivienda, viviendas, casa, casas, alquiler, compra, hipoteca, hipotecas, euribor, construcción, grúa, grúas EUROPA PRESS

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

3 minutos

Más leídas

El mercado mundial de deuda atraviesa una nueva oleada de ventas que está llevando las rentabilidades de los bonos a niveles que no se veían desde hace años. El rendimiento del bono estadounidense a diez años se acerca al 5%, el japonés ha superado el 3% por primera vez desde 1996 y las referencias de Reino Unido, Alemania y Francia también se encuentran bajo presión. El movimiento refleja el temor de los inversores a que la inflación permanezca elevada durante más tiempo y a que los bancos centrales tengan que mantener o incluso elevar los tipos de interés.

El origen inmediato de la tensión está en el encarecimiento de la energía. La reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán ha elevado el riesgo de interrupciones en el estrecho de Ormuz y ha llevado el Brent hasta los 95 dólares por barril. El petróleo más caro amenaza con prolongar las presiones inflacionistas y dificulta que las autoridades monetarias puedan relajar las condiciones financieras.

El euríbor vuelve a encarecer las hipotecas

El deterioro de las condiciones financieras ya tiene una referencia concreta para los hogares españoles. El euríbor cerró agosto en el 2,95%, frente al 2,855% de julio y el 2,114% registrado un año antes. Es su nivel más elevado en casi dos años y afecta especialmente a quienes tienen contratada una hipoteca a tipo variable con revisión semestral o anual.

La evolución de este índice determina la actualización de las cuotas en los préstamos vinculados al euríbor. El impacto concreto depende del capital pendiente, del plazo que quede por amortizar, del diferencial pactado con el banco y del momento en el que corresponda efectuar la revisión.

La diferencia respecto al año anterior también cambia el escenario para quienes contrataron financiación cuando los tipos estaban descendiendo. Una nueva subida sostenida del índice puede retrasar el alivio que esperaban los hogares con préstamos variables y aumentar el coste financiero de sus cuotas.

El IBEX pierde los 20.000 puntos

La tensión en la renta fija también se trasladó a la Bolsa española en la primera sesión de septiembre. El IBEX 35 cayó un 0,75%, hasta los 19.824 puntos, después de perder durante la jornada la referencia de los 20.000 enteros.

El movimiento afectó de forma desigual a las compañías. Amadeus, Cellnex y Acciona estuvieron entre los valores más castigados, mientras que Repsol, Unicaja, Grifols y Naturgy terminaron la sesión con avances.

En el mercado español de deuda, el bono a diez años terminó situado en el 3,501%, mientras que la prima de riesgo quedó en 44,13 puntos básicos. La combinación de ambos indicadores ofrece una referencia sobre el coste al que España se financia y sobre la diferencia de rentabilidad que los inversores exigen frente a la deuda alemana.

Por qué una venta de bonos afecta a toda la economía

La relación entre el precio y la rentabilidad de los bonos explica el movimiento que está experimentando la deuda. Cuando los inversores venden títulos ya emitidos, su precio cae y aumenta el rendimiento que obtiene quien los compra. Esa subida modifica las condiciones de financiación para nuevos emisores.

El mercado está afrontando además un aumento de las necesidades de financiación de numerosos gobiernos. A ello se suma la emisión de deuda por parte de grandes compañías tecnológicas para financiar sus inversiones, especialmente las relacionadas con inteligencia artificial. El incremento de la oferta obliga a los emisores a competir por el capital disponible.

Los inversores también están reclamando una mayor compensación por mantener deuda durante largos periodos. La inflación reduce el valor real de los pagos futuros y aumenta la incertidumbre sobre la rentabilidad que ofrecerán estos activos durante su vida útil.

El Tesoro afronta nuevas emisiones en septiembre

La presión sobre los mercados de deuda llega cuando el Tesoro español tiene previsto acudir de nuevo al mercado. El calendario de septiembre incluye emisiones de bonos y obligaciones a distintos plazos, entre ellas una subasta prevista para el 3 de septiembre.

En esa operación están previstos bonos a tres y cinco años y obligaciones a más largo plazo, con cupones nominales del 2,35%, 2,60% y 3,30%, además de una obligación indexada a la inflación a 15 años.

Las últimas subastas ya habían reflejado el cambio de escenario. El Tesoro colocó el 1 de septiembre letras a seis y doce meses con rendimientos del 2,641% y del 2,846%, respectivamente, en ambos casos en niveles máximos en casi dos años.

La evolución de las próximas emisiones permitirá comprobar hasta qué punto el aumento de las rentabilidades internacionales se está trasladando al coste efectivo de financiación del Estado español.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?