El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha indicado este jueves que las autoridades estadounidenses han abierto una investigación sobre las acusaciones de Irán relativas a un supuesto ataque atribuido a Washington contra una boda en el sur del país, en el que habrían muerto al menos cinco personas. Pese a ello, ha recalcado que las fuerzas de su país “nunca atacan civiles”, a diferencia de Teherán.
Desde la Casa Blanca, Vance ha explicado en rueda de prensa que está informado del proceso que llevan a cabo los mandos militares para esclarecer lo sucedido. Sin embargo, ha puesto en entredicho la versión difundida por los medios estatales iraníes, subrayando que “no han sido muy precisos al relatar lo sucedido durante el conflicto”.
“Por eso me muestro extremadamente escéptico al respecto. Lo que puedo afirmar con total seguridad es que, a diferencia de la Guardia Revolucionaria, Estados Unidos nunca ataca a civiles en combate. Jamás lo haremos; nunca lo hemos hecho. Y, lamentablemente, como es obvio, a veces ocurren incidentes, pero en este caso concreto, no creo que dispongamos de información concluyente en un sentido u otro”, ha explicado.
Vance ha insistido en que las instituciones estadounidenses continúan analizando el caso porque les “preocupa” y quieren esclarecer los hechos. Ha remarcado que “y si cometemos errores, que es la gran diferencia entre nosotros e Irán, nuestras Fuerzas Armadas aprenden de ellos”.
Por su parte, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, Ahmad Vahidi, ha advertido de que habrá una reacción al bombardeo, al que ha descrito como “criminal y terrorista”, después de que el número de fallecidos haya aumentado a cinco este jueves tras morir uno de los heridos graves.
En paralelo, el jefe del Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM), el almirante Brad Cooper, recordó en mayo que continúa la investigación sobre el ataque que causó la muerte de alrededor de 150 niñas en una escuela iraní en Minab el 28 de febrero, y señaló que sigue siendo “compleja” porque el centro escolar se encontraba sobre una base iraní, algo que Teherán niega tajantemente.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ya había reclamado en marzo a Washington que concluyera dicha investigación. A raíz del bombardeo contra la ceremonia nupcial esta semana, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador del país, Mohamed Baqer Qalibaf, ha vuelto a traer a colación el ataque contra la escuela de Minab.